
Misiones | Aumenta el número de familias que acuden a comedores comunitarios en medio de la crisis económica
.
La crisis económica hace sonar las alarmas en todos los rubros y sobre todo a las familias que habitan en barrios vulnerables.
Cada vez son más las familias que han sufrido la pérdida del poder adquisitivo y deben acudir a comedores comunitarios u ollas populares para garantizar el alimento diario.
Belén Wagner, directora del Instituto de Investigación Social en Misiones, dijo: “Creo que cada vez son más alarmantes los datos y abren más el camino hacia la incertidumbre sobre todo para las familias de los barrios populares, inclusive para los mismos trabajadores del Estado que no llegan a pasar la línea de pobreza”.
“Los datos de junio nos dieron resultados alarmantes, con una canasta básica total por encima de los 100.000 pesos para una familia de cuatro integrantes y una canasta básica alimentaria por encima de los 46 mil pesos, es decir, solamente para alimentarse, pero además estamos inmersos en un contexto internacional muy difícil, muy crítico y que tiene impacto directo sobre varios sectores de la economía”, detalló.
Wagner explicó que la guerra en Ucrania, el vencimiento y renovación de los Precios Cuidados hasta octubre con 949 de productos, faltantes de productores importados, ausencia de precios de referencia como consecuencia de la disparada del dólar y el desabastecimiento del gasoil son situaciones críticas que la estamos viviendo en la provincia.
“Los comerciantes mencionaban esta situación de preocupación algunos comercios de barrio cerraban justamente porque no saben qué va a pasar con el precio, después tenemos otra situación que se estaba dando es que una familia puede sólo comprar hasta dos productos, es algo alarmante en un país que produce alimentos para muchas más cantidad de personas de las que habitan”, recalcó.
Además, la directora del Instituto alertó que el principal problema hoy es el acceso al alimento por falta de recursos económicos, falta de poder adquisitivo junto con las trabas internacionales, “nosotros trabajamos en los barrios donde se inserta Barrios de Pie y muchas veces tenemos reuniones. Muchas familias se suman a los comedores para resolver su alimentación diaria. Ahora estamos llevando a cabo un relevamiento que lo hacemos por segunda vez a nivel nacional en las 23 provincias de Argentina que es el Indicador Familiar de Acceso a la Alimentación, donde vamos a monitorear justamente la situación alimentaria de las familias que cada vez es más complicada”.
Fuente: El Territorio